Tierna infidelidad

Aquella noche estaba con quien era mi novia... Tatiana.
Salimos con un par de amigas de toda la vida y una amiga más que solo conocía por Internet... esta niña se llamaba Natalia...
Cuando nos vimos nos quedamos completamente idiotizadas y no podíamos disimular mucho nuestro gusto desde aquellas charlas por la net...
- Hola Mónica - dijo Natalia - por fin te veo
- Es un placer verte Nata -  le dije tímidamente
Tatiana vio lo tensa que me sentía y tomándome de la mano me invitó a ir a comprar algo. Yo sin mencionar palabra alguna le seguí.
- ¿Por que la miras así?
- Hay Tati, no le estoy viendo de ninguna forma. Solo curiosidad de conocerle...
- ¿Vamos a algún bar? - dijo una de nuestras amigas, interrumpiendo la conversación, a lo que inmediatamente respondí con un siii, vamos.
No mencionamos palabra alguna hasta llegar a aquel bar... de cerveza en cerveza sentía mas la necesidad y curiosidad de conocer a Natalia a fondo...
Se me hacia una chica muy atractiva e interesante con sus lindos ojos color miel. Esos labios rojos y exquisitos, su cabello largo y negro...
Al primer descuido me fui para el baño. Ya que las cervezas estaban haciendo efecto y me sentía muy mareada.
- ¿Qué haces tan sola? - dijo Natalia mientras cerraba la puerta de el baño.
- Me siento algo mareada y necesitaba humedecer un poco mi rostro... ¿vos que haces acá?
- Solo buscaba una oportunidad de que estuviésemos solas para platicar un poco. ¿Se puede?
- Sí. Pero pronto notarán nuestra ausencia
- ¿Entonces por que perder tiempo?
Al terminar la frase sentí unos suaves y cálidos labios cerca de los míos...
- ¿Espera, que haces? - dije con temor.
- Lo que ambas queremos moni
- No es correcto. Ambas tenemos pareja...
- Sí. Solo por que cuando te hablaba por Internet no querías creerme que me gustabas
- Mejor vamos a la mesa. Deben de estar esperándonos.
Llegué donde estaba mi novia que me recibió con un beso
- ¿Quieres bailar?
- No, Tati No me siento bien
- ¿Te llevo  a casa?
- Sí.
Nos despedimos y acordamos de que al siguiente día a las 11 am nos veríamos en un parque para hacer algo de comer.
Al siguiente día nos vimos a esa hora. Y Natalia y yo de nuevo con nuestras miradas cómplices.
Así pasó todo el día. Queriendo estar juntas pero disimulando descaradamente por nuestras parejas...
Al llegar la noche cada una teníamos que ir a nuestros hogares, pero está vez me quedaría en casa de una amiga llamada Melissa.
Me despedí de Tatiana con un beso y un abrazo. Llegó el taxi y se fue como todas nuestras otras amigas
Yo iba primero a recoger a mi amiga Melissa en un lugar donde estaba tomando con un amigo.
Natalia iba para el mismo barrio que yo. Le pedí que me acompañara ya que no conocía mucho por ahí.
- ¿Qué me das si te acompaño? - dijo Natalia.
- Pídeme y te lo daré
- Un beso
Me hice la que no le escuché y luego volví a decirle:
- ¿Me acompañas?
- ¿Qué me das?
- ¿Qué quieres?
- Un beso...
Sin quererlo pensar mas me acerqué delicadamente a su rostro. Le cogí del cuello y empecé a besarle suave y tiernamente. Fue un beso largo, lindo y pasional a su vez...
Con una sonrisa me miró y dio un beso más que por su puesto no le rechacé ya que lo quería tanto como ella...
- ¿Vamos?
- Claro. ¿A donde tienes que llegar?
- Primero a un pueblo llamado Caldas, la recogemos y luego seguimos nuestro camino a donde vives tú y Meli...
- Me parece perfecto. Pero apúrate que son las 11 pm y la carretera a esta hora es peligrosa.
En 35 minutos ya habíamos llegado a nuestro destino y nos bajamos del auto con una sonrisa pícara y un par de besos mas.
Llegó Melissa pero nos dirigió hacia un bar. Donde nos quedamos un par de horas. Pero yo ya no tomaba para poder conducir...
- Moni. ¿Me acompañas a comprar algo?
- Claro Nata.  ¿A dónde?
- No se. No conozco por acá.
Mientras Nata llamaba a su casa para decir que no llegaría a dormir yo les decía a Melissa y a su amigo que regresaríamos en poco tiempo pero le ví muy mal. Le abracé y le dije:
- Hay mujer. Mira como estás, mejor vamos ya para tu casa.
- No Moni. Solo un rato mas...
- No eres capaz ni de sostenerte de pie, vamos ya.
Natalia y su amigo me ayudaron a llevarle al auto.
Eran las 3 am cuando llegamos a su casa.
- Yo duermo en la otra habitación y ustedes en mi cuarto. ¿Les parece? - dijo Melissa.
- No hay problema.
Nata y yo nos miramos con complicidad.
Le llevamos a la habitación donde ella se quedaría e inmediatamente se quedó dormida.
Mientras yo iba al baño a cambiarme, nata se cambiaba en el cuarto.
Salí del baño y le vi ahí parada frente a mí lanzándose con un beso pasional que recorrió todo mi cuerpo, me llevó hasta la habitación y me recostó.
- ¿Quieres ver tv?
- No nata. Tengo sueño.
Reí pícaramente
- Entonces apagaré la luz para que no te fastidie
Nos acostamos y hablamos una hora cuando empecé a quedarme dormida y sentí esa misma sensación que cuando me besó por primera vez.
Ese miedo. Ese deseo. Esa seguridad que me brindaba...

- Que lindos labios Moni.
- Que ricos besos.
- Que lindos ojos color miel.
- Que rico poderte mirar bien...
- Que linda piel. Blanca como blanca nieves con tus mejillas rosaditas...que linda eres.
- Jajaj, no Nata. Es que la oscuridad no te deja ver.
- Hay. Es que eres hermosa. ¿Como dices que no?.
- No hables... bésame.
Dicho esto me besó como si estuviese en un desierto tomando la única gota de agua que había...
Besaba mi cuello mientras me quitaba la camisa de en sima y quitaba mi brassier dejando ver mis grandes y redonditos senos bien puestos...
Los tocaba y lamía con lujuria mientras yo metía mis manos entre la camisa y aruñaba su espalda e iba bajando lentamente para tocar su trasero bien formado...
Empezaba a bajar por mis senos y pasaba a mi abdomen centrándose en mi ombligo y jugando un momento mientras con una de sus manos tocaba mi entrepierna.
La tumbé a mi lado y me hice encima de ella mientras le besaba tiernamente y a la vez deseosa.
- ¿Puedo? - pregunté mientras bajaba por su cuerpo y pasaba por su parte intima.
Me miró y siguió besándome mientras abría sus piernas un poco para dejarme al alcance de mi propósito.
Metí mi mano dentro de su ropa interior. Le sentí muy húmeda, le miré y mientras sacaba mi mano para acariciarle su rostro y besarle un poco le dije:
- Desde que recuerdo me has encantado pero no podemos ir a la ligera
- También me gustas. Me encantas, te deseo Mónica... pero si. Tienes razón...
Nos quedamos viéndonos una a la otra con cierta timidez y besándonos mientras nos quedábamos abrazadas y la luna nos abrigaba dejándonos verle por la ventana.
- No quiero que se acabe esta noche. Hagamos que el tiempo se detenga Moni.
- Hacer que sea eterno seria maravilloso, detengámosle mientras me dejas disfrutar de tus labios...
No dormimos, preferimos habernos quedado mirándonos y besándonos hasta que amaneció.
Todo el día anduvimos juntas. Salimos a comer. Besarnos. Abrazarnos. Sentirnos. No nos importó mas nada que nuestro momento. El momento ansiado por las dos desde aquel día que nos presentaron nuestras amigas...
Pero la realidad se acercaba. No podíamos quedarnos en nuestro cuento de hadas y dándonos un hasta pronto nos fuimos a nuestras casas...
Nos volvimos a ver unas semanas después. Yo ya no andaba con Tatiana. Estaba sola y deseosa de tenerle de nuevo en mis brazos a Natalia
Salimos con nuestras amigas y como ellas no sabían que nos atraíamos deseamos mejor no decir nada y salirnos con la nuestra a escondidas de ella.
Salimos toda la noche. Hablamos. Reímos. Nos besamos.
Y de nuevo a la realidad
Desde entonces no la veo. Solo chateamos de vez en cuando. Siempre yo recordando aquel día donde la vi por vez primera y me quedé flechada por su belleza.
Mandándonos mensajes. Llamándonos. Chateando... diciéndonos que nos extrañamos y de nuevo recordando ahora debe ser de el pasado....


Autora: Mónica
thegirlvampirgotic@hotmail.com