Sin Titulo

Eran aproximadamente las 14 horas cuando me encontraba en mi coche, el sol de abril golpeaba mi rostro, mientas conducía rápidamente, intentando escapar quien sabe de que, bueno en realidad sabia muy bien de que quería escapar, el recuerdo de ella me perseguía a donde fuera, todavía no podía entender como se alejo de mi después tanto tiempo, sabia que daba mi vida por ella que no veía sino era a través de sus ojos y sin embargo simplemente se fue, para mi mala suerte me había quedado sin trabajo hacia unos días y eso aumentaba mi angustia...¿que podía hacer para salir de ese pozo?. Lo único que tenia claro era que no quería seguir así pero ¿como salir?, ¿como seguir adelante?... estaba inmersa en mis pensamientos cuando repentinamente suena mi teléfono celular...
- Hola, ¿quien habla? - pregunte intrigada el numero que se marcaba en la pantalla del mismo no lo tenia registrado, tenia la esperanza de ver su nombre en la misma, pero no tuve esa suerte.
- Hola que tal, ¿podría hablar con Alejandra, por favor? - me dijo esa mujer con una voz dulce y encantadora, la verdad no recordaba haberla escuchado antes, hubiese sido imposible olvidarla pensé, a la misma vez que me repetí que no estaba para nada de eso en este momento, tenia demasiadas cosas en mi cabeza como para distraerme con algo mas.
- Soy yo, ¿quien habla?
- Hola, mi nombre es Carolina, te llamaba para ver si te interesaría tener una entrevista de trabajo conmigo el día de mañana, ha llegado a mis manos tu CV y la verdad, estoy segura que eres la persona que busco, ¿que me contestas?
- ¿Yo la persona que buscas? (sinceramente no creo que sea así pero bueno, no puedo rechazar esta oportunidad, necesito trabajar distraer mi mente), -OK, tú dime a que hora y el lugar y ahí estaré.
Ese día transcurrió demasiado tranquilo para mi gusto, por suerte pude conciliar el sueño de forma inmediata algo que no ocurría hacia mucho tiempo, a la mañana cuando desperté sentí que mi estado de animo había dado un giro de 180 grados, tenia otro punto de vista muy diferente al día anterior y eso me hacia sentir muy bien! Al fin tenia una entrevista de trabajo, si este se concretaba tendría mi cabeza ocupada las 24 hrs y era justo lo que necesitaba en ese momento.
Cerca de las 10 de la mañana llegue a uno de los edificios de oficinas mas importantes de la ciudad, no me había dado cuenta de que era ese lugar hasta que me encontré ahí, subí a la oficina indicada y pedí para hablar con ella, una chica muy simpática de aproximadamente 25 años que se encontraba en la recepción, muy elegantemente vestida pero muy sexy a la vez, me pidió que esperara unos minutos en lo que comunicaba mi llegada.
Luego de que me anunciaran pase...
- Hola Alejandra, Encantada... Soy Carolina - me dijo. Aunque quisiera no pude evitar mirarla por completo, era hermosa de verdad, 1,75 aproximadamente, tenia un busto bastante pronunciado, cabello muy negro por los hombros, no era completamente delgada pero su cuerpo lucia muy bien, su perfume, su forma de vestir, tenia algo que la hacia muy interesante!, después de hacerle una radiografía por completo pero sin que lo notara le conteste...
- El gusto es mío, Carolina - y no  pude evitar regalarle mi mejor sonrisa.
Después de que me explicara el trabajo que me ofrecía y los detalles del mismo, decidí aceptarlo ya que sinceramente era mas de lo que podía pensar significaría mejoras no solamente en lo económico sino a nivel personal podría decir que era el trabajo que siempre estuve esperando.
Paso un mes en el que trabajaba las 24 hrs del día vivía solamente para el pero no podía evitar distraerme cuando veía que Carolina pasaba frente a mi oficina, lamentablemente mi trabajo no tenia nada que ver al de ella, así que la posibilidad de que trabajáramos juntas era prácticamente imposible, mientras que yo me encargaba del área de sistemas, ella era la encargada de la administración de la empresa.
Después de 6 meses trabajando me asignaron un proyecto realmente importante, lo cual hacia que me quedara bastante horas después de mi horario trabajando en la oficina, en una de esas noches en las que ya se había retirado todo el personal creí que solamente quedaba yo cuando de repente sentí ruidos en una oficina cercana y decidí ver que pasaba si bien nunca me creí una heroína ahora no tenia de otra mas que jugar ese papel, así que con cuidado me dirigí a la oficina y mi sorpresa fue grande al ver que el ruido provenía de la oficina de Carolina y mas aún cuando la vi dentro.
- Sentí ruidos y vine a ver quien estaba, ¡pero no pensé encontrarte acá!. ¿Qué haces hasta esta hora en la oficina? - le pregunté.
- Tenia trabajo para terminar y como se que te quedas hasta tarde trabajando no me dio miedo quedarme - me contestó
- MMMMM. No se vale tu estabas disfrutando de mi compañía y yo sin poder disfrutar de la tuya - le dije y le sonreí.
- Jajaja, ni que mi compañía fuera tan agradable - me dijo mientras me miraba sonriéndome.
- No deberías decir eso, sin duda yo disfruto de tu compañía, eres una persona muy interesante y divertid a- le decía,  mientras no podía dejar de mirarla, sin embargo sentí que se sonrojo y no supo que decir, así que decidí no darle tiempo a pensar mucho en mi comentario y me ofrecí a llevarla a su casa, si bien no quería aceptar, pude convencerla y ya dentro del auto puse música para hacer menos tensa la situación y conversando de cualquier cosa logre que se rompiera el hielo entre nosotras.
Cuando llegamos a su casa ya era muy tarde y la lluvia estaba de verdad muy fuerte así que me invito a pasar un rato hasta que esta disminuyera por lo menos un poco a lo cual acepte de inmediato.
Una vez adentro comenzamos a tomar un poco de vino y si bien puedo tomar grandes cantidades sin que tenga mayores efectos en mi, a ella le hizo efecto con nada mas tres copas, comenzó a contarme lo sola que se sentía ya que no tenia novio debido al tiempo que le dedicaba al trabajo y muy pocas amigas, la presión de su familia por exigirle ser la mejor siempre y muchas cosas mas... cuando menos me di cuenta estaba llorando ahí frente a mi, se notaba tan indefensa, tan vulnerable que simplemente por instinto la abrace... nos quedamos dormidas abrazadas en el sillón toda la noche, en la mañana cuando me desperté ella seguía durmiendo, la cobije para que no sintiera frió y me fui de su departamento.
No quise echar a perder la confianza que ella tenia en mi, aprovechándome de la situación, aunque sinceramente no podía borrar de mi mente la imagen de ella dormida como un bebe entre mis brazos, hubiese querido besarla y acariciarla toda, pero no podía aprovecharme de la situación.
Fui a mi casa me bañe, me cambie de ropa y me fui a trabajar, Carolina ese día no se presentó, la llame varias veces a su casa pero jamás contesto... no pude concentrarme en mi trabajo durante todo el día, por un lado la incertidumbre de no saber de ella, por otro su imagen rondando mi cabeza todo el tiempo y la necesidad que tenia mi cuerpo de sentirla nuevamente entre mis brazos.
Cuando salí de trabajar, no lo pensé dos veces y me dirigí a su casa, el portero me dejo entrar sin dificultad, llegue a su puerta toque el timbre y después de unos minutos ahí estaba ella parada frente a mi, con un pijama realmente encantador a pesar de ser algo infantil, el pelo atado con una cola y una carita de resaca realmente encantadora.
- Hola disculpa que te moleste pero la verdad estoy muy preocupada por ti, te llame pero no contestabas.
- Discúlpame Ale, pero la verdad estoy muerta, ¡creo que es la falta de costumbre al tomar!
- Jajaja ¡si no me lo dices no me doy cuenta! - le conteste riéndome - ¿Puedo pasar?.
- Sí, si claro discúlpame ¡no me di cuenta no se ni donde estoy parada!. Ale te puedo hacer una pregunta?
- Si claro ¿dime?
- Anoche ¿me quede dormida en tus brazos? - me pregunto a la misma vez que notaba como sus mejillas se ponían completamente rojas
- Si, no te sentías bien, te abrace y te quedaste dormida, ¿por qué me lo preguntas?
- Por nada, de verdad discúlpame si te hice sentir incomoda.
- No me pidas disculpas... ¿tú te sentiste incomoda?
- No para nada ¡como crees! al contrario... mmmm es mas hoy cuando me desperté y no te vi me dio mucha tristeza, me hubiese gustado que estuvieras aquí.
- A mi también me hubiese gustado me sentí muy bien cuidando tus sueños.
- Eres muy especial... me gusta sentirte cerca de mi Ale.
Aprovechando el giro de la conversación pensé que era el momento ideal para decirle lo que sentía:
- Caro, la verdad es que vine hasta acá porque necesito decirte algo.
- Si, claro, te escucho
- No se bien que es lo que me pasa pero se que desde que te vi no puedo dejar de pensar en ti, pasas a mi lado y eres como un imán que me atrae hacia el y no puedo evitarlo, tengo tu perfume impregnado en mis sentidos y me persigue a cada lugar que voy al igual que tu sonrisa, tus gestos, tus formas... Anoche cuando te tuve entre mis brazos sentí algo muy extraño, algo que no había sentido nunca y que simple y sencillamente no puedo dejar de sentir - mientras le decía esto no podía dejar de ver su cara de asombro, no entendía que pasaba pero si no se lo digo ahora no se lo podré decir nunca mas, pensé -  me gustas Caro desde el primer día que te vi, y no puedo dejar de pensar en vos, no puedo dejar de extrañarte y no se como seguir con todo esto...
Me acerque a ella y apoyando mi frente en la suya mientras acariciaba su cara le dije.
- Te necesito, Te quiero para mi - y sin darle tiempo a reacción rocé mis labios con los de ella comencé a besarla suavemente. Sentía su cuerpo tenso tembloroso cerca del mío... sus labios sabían a miel y tenían una suavidad y una textura que jamás pude imaginar...
Podía sentir como mi cuerpo ardía de deseo y no podía controlarlo el simple contacto de sus labios me hacia perder la razón.
Cuando creí que todas las barreras habían caído, cuando la princesa de mi cuento de hadas al fin correspondería a mi amor, cuando había logrado besar esos labios que eran dueños de mis noches y de mis mas mojados sueños, cuando al fin Caro era MIA...
- ¿Que haces? - me grito mientras se separaba de mí -  ¿Estas loca?.
- Pero Caro... yo Te Amo... - fue lo único que atine a decir.
- Estas loca, ¡yo no soy lesbiana! - decía mientras la veía llorar no lograba comprender todo lo que me decía porque desde hacia unos segundos mi mundo se estaba desmoronando y no entendí que había pasado.
Yo veía como me miraba, como me sonreía, sabia que sentía cosas por mi las mismas cosas que me habían llevado a estar en esta situación a provocar este encuentro, yo sabia que me miraba cuando creía que no la veía, que buscaba tenerme cerca de ella cuando era posible, porque si apenas hacia unas horas mientras dormía en mis brazos había escuchado que dormida susurraba mi nombre y por eso no entendía porque ahora estaba tan molesta diciéndome cosas que me estaban desgarrando por dentro y que no lograba comprender... porque, ¡¡si también sentía cosas por mi!!.
- ¡¡Te brinde mi amistad y te aprovechaste de mi!! - fue lo último que logre escuchar de sus labios antes de romper a llorar y salir corriendo de ahí.
Llegue a mi casa y me sentía la peor basura de este planeta, había echado a perder todo, la mujer que amaba ahora no solamente estaba pensando horrores de mi, sino que además obviamente ya no iba a querer ni hablarme.
No podía dejar de llorar y así fue que me quede dormida.
A las 7 de la mañana suena el despertador, me levanto, la cabeza me va a estallar lo primero que viene a mi mente... Carolina, hoy tendría que verla con que cara me presentaría delante de ella, necesitaba hablarle no podía permitir que esto quedara así... mi cabeza volvió a recordarme que había tenido una mala noche y me provoco un dolor muy fuerte.
Cuando me pare frente al espejo luego de una larga ducha no podía disimular las ojeras y las facciones de tristeza que eran notorias en mi, me maquille tratando de disimular un poco mi apariencia y me dispuse a irme a trabajar, aunque hubiese preferido quedarme en casa llorando como tantas otras veces.
Cuando llegue pase directamente a mi puesto de trabajo no quería hablar con nadie, no podía hablar con nadie porque sentía que si pronunciaba una sola palabra me pondría a llorar como una niña sin que nadie entendiera que era lo que pasaba.
Cada cinco minutos miraba para ver pasar a Carolina quería hablar con ella no podía seguir así... pero ese día no apareció, justifico su falta diciendo que no se sentía bien y sabia que la culpable de ese malestar sin duda... era yo.
No veía la hora de irme sentía que las paredes cada ves estaban mas cerca de mi, estar ahí adentro con el rostro de Caro y sus palabras haciendo un flash continuo en mi mente me estaban enloqueciendo no podía mas.
Pedí para retirarme antes y me fui a mi casa... cuando llegue la llame pero no me contesto, después de muchos intentos con el mismo resultado opte por dejarle un mensaje...
- Hola Caro... se que no queres hablar conmigo, te entiendo...¡¡pero no puedo mas!!. Simplemente quería decirte que Te Amo... Un beso Ale
Espere en vano una llamada que respondiera ese mensaje aunque esa llamada fuera para decirme que no quería verme mas que me detestaba o lo que fuera pero el no saber de ella me estaba matando!.
Al anochecer estaba tirada en el sofá, escuchando música y pensando en ella, cuando siento que tocan el timbre de mi puerta, sinceramente no quería ver a nadie así que pensé despachar a quien fuera en menos de cinco segundos, pero sentí que mi alma había regresado cuando abr la puerta y la vi ahí, parada frente a mi puerta, con los ojitos rojos y con una apariencia de desprotegida que tuve que frenar mis impulsos como nunca para no abrazarla.
- ¿Caro? - pregunte extrañada - ¿Qué haces acá?... pensé que no querías verme.
- Necesito que hablemos, ¿puedo pasar?.
- Si claro adelante, pasa.
Le indique que se sentara en el sillón y me senté a su lado, lo primero que atine a hacer fue decirle:
- Por favor perdóname.... - pero no me dejo terminar.
- No digas nada la que necesita hablar acá soy yo... Ale quiero pedirte una disculpa por todo lo que te dije ayer, se que te lastime y no se porque lo hice, tal vez no entiendas pero... - y comenzó a llorar desconsoladamente - es que esto no esta bien...
- ¿Qué es lo que no esta bien Caro?
- ¡¡Esto!! lo que paso ayer
- ¿Por qué no esta bien si yo Te Amo!
- ¡¡Pero eres una mujer y yo también!!. ¡No puedo estar con una mujer, no es correcto!
- Por una vez en tu vida, ¡deja de pensar si es o no correcto lo que haces y limítate a sentir! Dime Caro ¿qué sientes por mi?
- ¡Nada!
- ¡No te creo!. Mírame a los ojos Caro ¿qué sientes por mí?
- ¡No me hagas esto Alejandra!. ¡No entendes?
- ¿¿¿No entiendo que???. ¡Quiero que me digas que sentís por mí!. ¡Quiero saber que te pasa!. ¡Si no sintieras nada no estarías acá Caro!.
- ¡No puedo! ¿Entendes que no puedo!
- ¿Qué no podes? Caro contestame!!
- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡No puedo, esta mal!!!!!!!!!!!!
- ¿Qué esta mal, no entiendo que te pasa!!
- No puedo ....¡evitar sentir esto que siento por vos!, no puedo evitar tenerte en mi mente todo el tiempo desear estar contigo, desear que me abraces que me beses no puedo evitar querer tenerte a mi lado!!!! - me decía, mientras sentía como se desplomaba en el sillón
- No puedo evitar esto porque yo Te Amo Ale y no se como manejarlo tengo miedo mucho miedo! por eso ayer reaccione así...
No podía dejar de mirarla una mezcla de sensaciones y sentimientos daban vueltas dentro de mi, ¡Caro me amaba!; ¡yo sabia que me Amaba!
- Yo también Te Amo y va a estar todo bien, voy a estar siempre a tu lado mi amor, tranquila ... ¡yo te cuido! - le decía muy suave al oído mientras la abrazaba fuerte contra mi cuerpo.
Por primera vez sentí como todo su cuerpo me pertenecía por completo...
Por primera vez sentí su calor ...
Por primera vez me abrazaba, con fuerzas como si la vida se le fuera en cada segundo...
Nos miramos a los ojos ... sentí su aliento acariciando mi rostro, acaricie sus labios con la yema de mis dedos y con una dulzura que ni yo misma pensé que pudiera expresar la bese...suave, despacio, tierno... atrapando su labio inferior con los míos, mordiéndolo suavemente.
Su boca era perfecta, se amoldaba perfectamente a la mía, su lengua... jamás pensé que con un simple beso su lengua pudiera despertar en mi deseos, ganas, pasión y a la misma vez hacerme sentir una paz y una tranquilidad que nunca creí que existiera...
Caro ... mi dulce Caro, la persona que con solamente besarme había despertado en mi una mujer que ni yo misma sabia que existía...
Lo único que salio de mis labios en un segundo en que nuestras bocas se separaron fue... Te Amo bebe.
Y tu respuesta desencadeno lo que serian muchas y muchas noches de pasión juntas... Te Amo, soy tuya, necesito que me hagas tuya... Te Deseo


CONTINUARA...

Autora: Scorpiana27
scorp27uy@hotmail.com