Alborada Tal como libero de su cáscara a la almendra Así te despojaría de tus ropas Amada, Y acariciando con mis dedos la suave y pulida almendra Podría ver que en mis manos resplandece una gema de valor inapreciable Década Cuando viniste, tú eras semejante al vino tinto y la miel Y el gusto de ti encendió mi boca con su dulzura Ahora eres como el pan de la mañana Suave y placentera Apenas te degusto puesto que conozco tu sabor Pero estoy completamente saciada. Interludio Cuando haya cocinado deliciosos pastelillos Y gratinado verdes almendras para verterlas en ellos Cuando haya quitado las verdes coronas de las fresas Y las haya apilado, sus conos mirando el cielo Dentro de una fuente amarilla y azul Cuando haya alisado las arrugas en el tejido en que he estado trabajando ¿Qué entonces? Mañana será igual Pasteles y fresas Y agujas entrando y saliendo de la tela Si el sol es hermoso alumbrando los ladrillos y el peltre Cuanto más hermosa es la luna Inclinándose sobre las ramas de un ciruelo La luna, Hamacándose a lo largo de un lecho de tulipanes La luna Quieta Sobre tu rostro Tu brillas, amada Tu y la luna ¿Pero cual es el reflejo? El reloj está dando las once Entonces pienso, que cuando hayamos Cerrado y trancado la puerta La noche afuera estará oscura El Jardín a la luz de la luna Un gato negro entre las rosas Flox, lila cobre entre la niebla bajo la luz de una luna en su cuarto creciente El dulce aroma del heliotropo y la misteriosa esencia de los troncos El jardín está muy quieto Esta hipnotizado por la luz de la luna Colmado por las fragancias Delirando el sueño de opio de sus cubiertas amapolas Las luces de las luciérnagas se encienden y se esfuman Altas como pimpollos de la dorada luz Bajas como las dulces flores de alisón a mis pies La luna titila entre las hojas y la reja La luna cual dardo entiende los arbustos Solo los pequeños rostros de las orquídeas hechizadas están alertas y contemplando Solo el gato acechando entre las rosas Sacude una rama y rompe esa variado boceto Tal como el agua se sacude por la caída de una hoja Entonces tu llegas Y eres silenciosa como el jardín blanca como las flores de los alisones Y hermosa como el silencioso destello de las luciérnagas Ah, amada puedes ver las anaranjadas lilas Ellas conocieron a mi madre Y ellas que me pertenecen Sabrán cuando me haya ido Madonna de las flores del crepúsculo He estado trabajando todo el día Ahora estoy cansada llamo: "¿Dónde estás tu?" Pero solo se escucha el murmullo de las hojas del roble La casa está muy silenciosa El sol brilla sobre tus libros Sobre tus tijeras y el dedal Pero tu no estás ahí De repente estoy sola Entonces te veo Parada bajo una corona de consólidas reales Con una canasta de rosas en tu brazo Tú eres fresca como la plata Y me sonríes Entonces siento que las campanas de Canterbury están tañendo Pequeñas melodías Tu me dices que las peonías necesitan agua Que las aguileñas pajarillas han traspasado sus límites Que la papónica debería ser recortada Tu me dices todas esas cosas Y yo te miro, corazón de plata, Flama blanca tu corazón de tersa plata Encendiéndose debajo de las ramas azules de la consólida real Deseo arrodillarme a tus pies Al instante Mientras alrededor de nosotras repiquetean los suaves Te Deums De las campanas de Canterbury. Otoño Me trajeron una dalia amarilla Opulenta y majestuosa Oro rotundo Proyectada de un tallo verde y pálido Oro rotundo y acabado Maduro Meticulosamente suntuosas y ardientes Un rayo de solemnidad Fecundidad ataviada de sugestivo amarillo Para que todo el mundo la vea Me trajeron una dalia amarilla A mi que soy estéril e infecunda ¿Te la enviaré a ti tu que te has llevado contigo todo lo que una vez poseí? Taxi Cuando me alejo de ti El mundo palpita silencio Cual un relajado tambor Grito por ti contra las distinguidas estrellas Y grito en los caminos del viento Las calles apresuradas Una se aparece tras la otra Y te alejan de mí Las luces de la ciudad aguijonean mis ojos De tal modo que ya no puedo ver tus ojos ¿Por qué debo dejarte para herirme a mi misma con los agudos ribetes de la noche? Uvas blancas ¿Debería darte uvas blancas? Desconozco la razón pero de repente me encapricho con esa fruta Por ahora la idea alimenta mis sentidos Y parecen más deseables que una perfecta esmeralda Puesto que nada tengo. Puesto que mis manos vacías están Yo debería haber elegido bellas gemas de la India Pero elijo uvas blancas Es acaso porque el enojado viento esta hiriendo las moradas? Lo veo en tus ensortijados y cautivadores labios y en tus dientes Desnudos, energía seductora Ven a merodear y mordisquear las raíces del azafrán Las llamaremos uvas blancas Puedes considerarlas como un símbolo Podrías encontrarlas ácidas o dulces o simplemente de agradable aspecto No importa tanto las aceptes a ellas y a mí. In excelsis Tú, tú Tu sombra es un rayo de sol sobre la vajilla de plata Tus huellas el lugar donde se siembran las lilas Tus manos en movimiento un repiqueteo de campanas A través del viento El movimiento de tus manos es la larga y dorada ruta de la luz amaneciendo Es el salto del pájaro en los senderos del jardín Como el perfume del junquillo, tu llegas antes que ninguno en la mañana Los potros no son más rápidos que tus pensamientos Tus palabras son abejas alrededor de un peral Tus caprichos son como avispas zumbando en derredor De las rojas manzanas. Bebo tus labios Me como la blancura de tus manos y de tus pies Mi boca está abierta Como un cántaro vacío y abierto Tal como el agua transparente eres tu, llenando la copa de mi boca Como un arroyuelo atestado de lilas Tú eres fresca como las nubes Tú estás ahí lejos y dulce como las inalcanzables nubes Me atrevo a alcanzarte Me atrevo a tocar el canto de tu resplandor Yo salto mas allá del viento Y lloro y grito Porque mi garganta es como una aguzada espada Afilada en una piedra de marfil Mi garganta canta la alegría de mis ojos La impetuosa alegría de mi amor ¿Cómo es que cayó el arco iris sobre mi corazón? ¿Como es que se han engañado los mares para que se tiendan sobre mis dedos ¿Y atrapado al cielo para cobijar mi cabeza? ¿Cómo es que has llegado para vivir en mi Cercándome por los cuatro círculos de tu mística levedad? Entonces yo digo "Gloria, Gloria" y me inclino hacia ti como si fueras sagrada? ¿Y si aquel amanecer es esta mañana y un día posterior? Pienso acaso que tu aire es de condescendencia La tierra una cortesía El cielo una dicha merecedora de gracia Entonces tu, aire, tierra, cielo Yo no te agradezco Te tomo Y vivo Y todas esas cosas que digo en consecuencia Son rubíes ensamblados en un camino de piedra. Venus Dime, era acaso Venus Mas hermosa de lo que tu eres Cuando emergió Entre las ondulantes aguas Dirigiéndose a la costa segura Envuelta en su ajustada coraza Era la visión de Botticelli, Mas bella que la mía, Y eran acaso los delicados pimpollos Que le pintó Mas valiosas Que las palabras que yo vierto sobre ti Para describir tu gran encanto Como una seda De indefinida plata Para mi Estas de pié, sosegada Con un aire alegre y azul Cercada por vientos brillantes Opacando al sol Y las olas que te preceden Se agitan y remueven Las olas a mis pies. |
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