HABLANDO DE ABUSO EN UNA PAREJA LESBIANA
por Kali Munro, M.Ed., Psychotherapist
(publicado originalmente en Siren, Oct/Nov 1998)


La mayoría de nosotras cuando finalmente decidimos salir del closet y entrar en la comunidad lesbiana, lo hacemos con el sueño de encontrar una comunidad cálida y amable. El abuso en las relaciones entre lesbiana no figura en esa idealización. Después de todo, estamos impacientes por encontrarnos con otras lesbianas, encontrar pareja sexual, hacer amigas, enamorarnos, y al final pero en último término, encontrar un  lugar donde las lesbianas no solo sean aceptadas, sino también celebradas. El camino para llegar a la comunidad pudo haber sido muy difícil, con personas tratando de detenernos para que no nos convirtiéramos en lo que somos, ridiculizándonos, rechazándonos, odiándonos...pero al final nosotras tenemos una comunidad.

El rechazo, la soledad  y la violencia en nuestra vida como mujeres marginadas socialmente puede intensificar ese deseo de una comunidad segura y unida. Pero muchas veces este deseo puede ser tan fuerte que tendemos a caer en el error de ignorar, no querer ver o incluso negar los problemas que existen en la comunidad lesbiana.

Yo misma he cometido repetidamente este error. Cuando oí por primera vez sobre violencia en las relaciones entre lesbiana, lo encontré muy difícil de creer. Eso no entraba en mi ideal visión de la comunidad lesbiana. Aún sabiendo que eso sucedía, yo minimizaba la realidad diciéndome a mí misma "Al fin, no ocurre con muchas mas frecuencia de lo que ocurre en las parejas heterosexuales". Estaba tratando de evitar mi verdadero sentir acerca de este tema.

Finalmente comprendí que solo enfrentando la penosa realidad acerca del abuso entre lesbiana podría realmente hacer de nuestra comunidad el lugar seguro que yo quería que fuese. Ignorando este tema, estaba formando parte del problema. Nosotras mismas estábamos creando un ambiente no receptivo para escuchar a las lesbianas hablar de abuso, o para ayudarlas a encontrar la seguridad y el apoyo que necesitaban.

Si no somos capaces de escuchar y apoyar a las sobrevivientes del abuso en una pareja de lesbianas, fallaremos al apoyar a otras lesbianas que nos necesiten. Las lesbianas somos quienes estamos en mejor posición para entender la problemática de una relación abusiva entre dos mujeres, como por ejemplo que una lesbiana víctima de abuso insista ante sus padres que su relación es maravillosa e ideal para evitar la pena de confirmarles a los padres la creencia de que todas las relaciones lesbianas no son estables. O la lesbiana que sabe cómo se da la dinámica de abuso en una pareja heterosexual, pero no puede admitir o hablar del abuso emocional del que está siendo víctima por parte de su pareja.

Como comunidad, tenemos que comenzar a ofrecer soporte a las lesbianas víctimas de abuso, pero este no debe limitarse sólo a las lesbianas que conocemos personalmente. De alguna manera tenemos que tratar duramente de entender que el abuso puede darse en cualquier lugar, hasta que la idea se torne real para nosotras, aunque nos haga confrontar nuestros estereotipos.

Demasiado a menudo he oído a lesbianas decir cuando otra les cuenta que esta siendo abusada "Pero, cuando la conociste...¿no te diste cuenta?" o "Pero tú eres una mujer fuerte ¿por qué no la dejas?".

Para la mayoría de nosotras es muy difícil aceptar que estamos teniendo problemas en nuestra relación. Generalmente nos sentimos avergonzadas, atemorizadas o queremos protegernos ante la opinión de los demás fingiendo que todo esta bien. Imaginen estos sentimientos de  vergüenza y temor multiplicados por cien, y luego por cien mas...hasta el punto de sentir que el abuso es merecido.

Una mujer víctima de abuso muchas veces piensa que ese abuso prueba que algo negativo sucede con ella. Por supuesto, esto hace que ella rechace contarle este problema a otras personas. Si la víctima es una sobreviviente de abuso durante su infancia, su vergüenza y trauma se incrementarán aún mas, proporcionalmente a la probabilidad de que guarde silencio. Y por supuesto, a ninguna nos gusta ser el centro de chismes, y este tipo de cosas es de las que rápidamente corre por la comunidad lesbiana.

Si la pareja ha permanecido junta por una considerable cantidad de años, o una de las integrantes es una figura conocida en la comunidad lesbiana, probablemente la presión de pretender que todo está bien sea mayor. Esta necesidad de ocultar el abuso será mayor si la mujer que sufre el abuso es de color o miembro de otro grupo oprimido, la mujer evitará contar algo para no sentir además presión por racismo. 

El abuso en la pareja puede no ser directo. Puede ocurrir inconscientemente, pero sea del tipo que sea deja a la mujer en un sentimiento de confusión e inseguridad. La presión para tener relaciones sexuales puede ser interpretada por quién abusa como cortejo romántico. Las constantes críticas interpretadas como intentos de ayuda. Pero así el abuso sea abierto (golpes, patadas, empujones y obligar a la otra a tener sexo) o encubierto (manipulación emocional, aislamiento, controlar a la pareja, humillarla) es desvastante para la autoestima de la mujer y su capacidad de hacer cosas por sí misma. Es predecible entonces que el abuso torne a una persona confusa, triste, llevarla a culparse a sí misma, avergonzada, y desconfiada de su capacidad para confiar en sus sentimientos, tomar decisiones, y temor a protegerse a sí misma yéndose.

El impacto del abuso de pareja, aunque sea experimentado por una lesbiana o por una mujer heterosexual, es el mismo. Sin embargo, en el caso de las lesbianas, el abuso ocurre en el contexto de la homofobia y el sexismo, entonces hay cosas que lo hacen diferente.

-          Como el abuso ocurre entre dos mujeres, muchas personas no lo toman seriamente, calificándolo como "abuso mutuo". Esto es un mito.

-          Muchas personas no creen que una mujer sea capaz de causarle a otra daño físico significante. Otro mito.

-          Una lesbiana que decida llamar a la policía enfrenta todo tipo de reacciones homofóbicas.

-          El sistema de justicia criminal no toma el abuso en una pareja lesbiana seriamente, poniendo a la mujer víctima de abuso en el serio riesgo de que la justicia no intervenga para protegerla.

-          Parientes y amigos pueden ser homofobos, haciendo mas difícil que la víctima busque apoyo en ellos, dado que probablemente le darán armas a ellos para que califiquen a las relaciones lesbianas de disfuncionales y miserables.

-          No existen servicios de apoyo especialmente preparados para las necesidades de las lesbianas que estén en esta situación.

Aunque conocemos bien el tipo de violencia que un hombre puede perpetrar contra una mujer, no estamos preparadas para que la violencia provenga de otra mujer. El saber esto causa un shock, nos hace sentir una profundo rechazo, mas aislamiento, es mas difícil de definir, dado que las definiciones de abuso excluyen generalmente a las relaciones lesbianas. Y lo peor es que si la víctima esta envuelta en una relación cerrada, encontrará mucho menos soporte que otras mujeres, y se sentirá mucho mas sola.

Tener lugares seguros y con fuerte apoyo para poder hablar abiertamente de relaciones de abuso en la pareja es uno de los puntos críticos a resolver. A las lesbianas raramente se les provee la oportunidad de hablar de la pena y el enojo de haber sido abusadas, de reflejar lo que sucede, manejar los reproches a sí misma y de este modo poder salir de esa relación abusiva. Muchas veces las mujeres sienten que tiene que evitar las salidas sociales, y pueden provocar mayor aislamiento de sí mismas en un intento por evitar a la mujer que abusó de ellas.

En realidad, muchas lesbianas no tienen a quien recurrir, porque con cualquier persona de las que puede hablar, incluyendo los servicios de apoyo, conocen a su pareja. Muchas sobrevivientes de abuso recalcan que no recibieron mucho apoyo de otras, dado que cuando mencionaron el hecho de estar siendo abusadas, la mujer que se suponía debía brindarle apoyo le respondía que no había forma de saber quién decía la verdad. Este es un punto que una mujer heterosexual rara vez o nunca debe enfrentar, que se ponga en duda su palabra cuando es víctima.

Ambas mujeres necesitan ayuda, la mujer abusada para evitar el daño y la abusadora para detenerlo y tomar conciencia de lo negativo de su actitud. Pero la prioridad de ayuda es para la víctima, que debe ser trasladada a un lugar seguro. Como comunidad debemos encontrar el medio de ayudar a estas mujeres.

Muchas lesbianas han hablado de ir a un refugio para mujeres, solo para encontrar que su abusadora está también allí. Otras lesbianas han remarcado como después de haber podido salir de una relación abusiva, oyen cómo su pareja abusadora dice a todo el mundo que ella fue la víctima.

La violencia entre parejas no es un tema menor para la comunidad lesbiana. Espero sinceramente que podamos encontrar la vía de ayuda. Si una lesbiana comparte su historia contigo, espero que pueda reconocer el gran esfuerzo que ella ha hecho para confiar en ti, y que la escuches apoyándola sin reprocharle o juzgarla. Hay mucho mas amor y fuerza en nuestra comunidad de lo que podemos imaginar...podemos superar nuestras dificultades.

© Kali Munro, 1999, 2000.
http://www.kalimunro.com