CUANDO ESTOY CONTIGO


La lluvia caía a raudales esa noche. Manejaba lentamente, debido a la poca visibilidad  y al trafico que,   gracias a bocinazos y   manejo de luces, lograban  mantenerme  despierta.
Se que manejaba en estado inconveniente. Pero después de viajar por varios días, sin un destino determinado, con metas a medio lograr y sobre todo con una gran decepción amorosa a cuestas, situaciones que  no me permitían  conciliar  el sueño mas de tres  horas  seguidas  pues,    entre pesadillas e imágenes que quería borrar de mi mente y  fantasmas  del pasado inmediato que  amenazaban con perseguirme por siempre,  prefería seguir conduciendo mi auto hasta...  no sabía donde...
Kilómetros y Kilómetros se marcaban en el tablero del auto. Por fin había logrado atravesar la ciudad  e iba nuevamente por despoblado. La lluvia había amainado hasta convertirse en una ligera llovizna  que hacía que mis parabrisas se movieran mas lentamente. Con el sonido  del vaivén de los mismos como único acompañante,  note que pocos metros adelante y guarecida   en lo que parecía una parada de autobús a medio derrumbarse, estaba una chica...
Detuve mi auto frente a ella, para preguntarle si era correcta la dirección que llevaba...
- Señorita - dije  en voz baja... ¿Por donde tomo la carretera internacional?... No. No logro dar con ella. - Al voltear a  ver  quien le hablaba, pude distinguir bajo un sombrero medio feo y  remojado, una bella mirada azul claro...  que mucho distaba de ese cielo ennegrecido por los nubarrones que aun se mantenían  en él, pero donde se notaba una profunda tristeza. De cara pequeña y piel blanca, su boca también era pequeña y los labios se notaban partidos..... las mejillas sonrosadas por el frío  dejaban ver una  que otra peca que proveía a ese rostro de una imagen de niña desvalida... y realmente era eso. No era momento ni lugar, para que una muchachita estuviera  sola y al igual que yo... sin saber a donde ir...  bueno... fue la impresión que me dio.
- Si sigue derecho... - con voz  apenas audible. - Topará con un anunció de hotel... Solo vire a la derecha y siga... Pronto dará con la carretera....
- Gracias...  atiné a decir y cerré nuevamente la ventanilla del auto y empecé a conducir lentamente. Solo me dirigió una mirada serena... y a los pocos metros decidí regresar por ella...
- Disculpa - dije nuevamente, tratando de sonreír... - ¿Vives por aquí cerca?,  no cesará de llover en un buen rato y si quieres...  puedo llevarte a donde vayas... 
Al dirigir nuevamente su mirada hacia mí, note como un pequeño brillo aparecía en sus pupilas..
- Gracias -  dijo - Pero voy muy lejos..., no creo que lleves la misma dirección que yo...
Tratando de que sintiera mayor confianza en mi ( como yo inexplicablemente la sentía  por ella) le dije..
- Que tal si subes al auto y me comentas a donde vas... talvez no vaya exactamente al mismo sitio, pero... por lo menos te dejaré mas cerca..... - Como si  supiera a donde iba  yo misma...
Fue entonces que se levantó de la banca y tomando un pequeño bolso que tenía al lado, se acercó a la puerta y abriéndole por dentro, accedió a subirse.
En verdad que se notaba desvalida, parecía que no había comido en días y que al igual que yo tampoco habría dormido seguramente
- Gracias...  No te desviaré  mucho...
Comencé a notar que tenia una voz preciosa.  Y que sus manos nerviosas daban vueltas y vueltas sobre su regazo..
- ¿Me dirás a donde vas?.  Le dije... sin quitar la vista del camino...
- No tengo un lugar definido...  - contesto suavemente -  pero entre mas lejos esté de este pueblo. será mejor para mi...
Su voz al igual que preciosa, también tenía un tono de profundo dolor...
- Pues... yo voy muy lejos...
No sé porque dije eso... pero ya estaba dicho...  Así que queriendo saber  cual era su reacción, volteé a verla... Me dirigió su mirada y con una sonrisa sutil dijo...
- Entonces he corrido con  suerte al haberte encontrado...  - y cerró sus ojos.
Quedamos serias en ese momento. Yo, con la vista dirigida hacia una carretera   a la que no le veía fin y ella...  con su rostro  casi pegado a la ventanilla, mirando de vez en cuando hacía atrás y cerrando los ojos fuertemente. No lograba imaginar, que era lo que pasaba por sus pensamientos en ese momento, pero tampoco me atreví  a preguntar
Por fin logré dar con la carretera internacional, así que para llegar a la siguiente ciudad  tendría que recorrer bastantes kilómetros. El deseo de ir mas y más lejos, era lo que me empujaba a no ceder la presión de mi pie sobre el acelerador, como si al oprimirlo, pudiera hacer que  mi dolor quedara también atrás. Volvieron a mi mente esas imágenes que quería borrar  y  ese dolor que embargaba mi corazón...  " OH... Luisa... Porque me engañaste de esa forma.....  Si tu eras todo para mi... Mi presente, mi futuro... Mi diosa de amor,... eras mi todo... Yo vivía por ti, todo lo que era...  Lo era para ti... Y tu me engañabas... Y lo peor del caso es que era con quien menos imaginaba.....  La que se decía ser mi amiga..., esa mujer que tantas veces compartió con nosotros agradables momentos... y que realmente no se  cuando  me robó tu corazón.....  Fue para mi como si un volcán estallara en mi interior... desde mi corazón brotaba fuego y cenizas que lo cubrieron. no lo dejaban  respirar... ¿Porque te tuve que encontrar en mi cama...  con ella?, porque ni siquiera tuviste la vergüenza de engañarme en otra parte, pero fue  allí.. donde cada noche te declaraba mi amor y donde a cada momento que se pudiera me entregaba a ti y tú de igual manera lo hacías conmigo. No hiciste nada cuando me viste de pie en la puerta de la habitación...  Solo te quedaste mirándome y con una sonrisa estúpida, solo me dijiste...  "No es lo que tu piensas... ".  "Déjame explicarte... "  Como si semejantes actitudes tuvieran explicación. Yo ya llevaba varios minutos observándolas... Lo que hacían solo tenía una explicación para mi...  y esa era...  Que me engañabas..
De nueva cuenta en mi realidad. Volteé a ver a la chica que había recogido kilómetros antes. Como ninguna de las dos volvimos a cruzar palabra, se quedó dormida.
Realmente  se veía  agotada y la calidez  que tenía el auto en ese momento, favoreció a que así fuera.  Su respiración pausada, hacían que su pecho subiera y bajaba al compás de un ritmo lento.  Con sus ojos cerrados y los labios entreabiertos, se veía mas niña aún. ¿ Cuantos años tendría? . ¿ Que problemas traería a cuestas?  ¿ Cuales eran las razones por las que ella también quería escapar. ?
Sin querer interrumpir su sueño, metí un CD de New Age al reproductor y de pronto el ambiente se tornó más reconfortante. Me encanta esa música. Me relaja y   provoca que mi pensamiento  agarre otros caminos...  Sin embargo en esos momentos  y después  recorrer como 500 kilómetros... el sueño amenazaba con hacerme cerrar los ojos, por lo que tuve que manejar mas lentamente y encendiendo un cigarrillo, me di cuenta de que estaba cerca de un Motel de paso... No quería detener mi viaje, pero también sabía que no podía continuar por el momento, así que bajé  lentamente de la carretera y me introduje al estacionamiento.  Procurando no hacer ruido al cerrar el auto, me dirigí a la recepción de Motel, para solicitar una habitación. Afortunadamente las luces neón anunciaban que había habitaciones disponibles, así que no tendría que conducir más...
Toque la campanilla, ya que no había nadie tras el mostrador, y cuando lo hacía por tercera vez, apareció el encargado. Solicite una habitación y pagué la cuota correspondiente a la noche... Me dio  la  No. 48 y lo bueno es que no tendría que caminar mucho para llegar a ella.
Volví al carro para despertar a mi compañera de viaje. Seguramente estaría mas cómoda sobre una cama y tampoco la dejaría dormir en el auto, no sería correcto. Cuando llegué a él, observé que aun no había despertado, así que abriendo la puerta, moví ligeramente su hombro, para despertarle...
- Oye..... shiiittt, shiiit.. Despierta. - abrió sus ojos y se quedo extrañada por un momento.
- ¿Quién eres?... preguntó...
- Soy quien te recogió en la carretera...  y también la dueña del  auto. -  traté de ser simpática.  - Y.. He rentado una habitación. así que baja ..para que vayamos a ella...
Acompañada de un bostezo, bajó del auto y al intentar ponerse de pié, trastabillo un poco, lo que me hizo que sujetarla  fuertemente por  la cintura, de otra manera  se hubiera ido de bruces   y quien sabe como hubiera terminado...
- Gracias... Disculpa...  Creo que aun estoy dormida... - dijo notablemente perturbada por la situación..
- No importa,... anda... apóyate en mi hombro... y vámonos ya...
Pasé mi brazo alrededor de su cintura.. y se apoyó aun mas en mi. Quien nos hubiera visto... seguramente pensaría todo...menos que la muchacha  estaba medio dormida... Pero para lo que me hubiese importado. No tenía porque darle explicaciones a nadie. Además que me encantaba sentirla junto a mi.
Abrí la puerta de la habitación. La cama  era amplia y se veía cómoda y limpia. Ayudé a sentar sobre la orilla a...... Aun no sabía su nombre.....
Bien - le dije. - Yo me daré un baño... Siento el cuerpo adolorido... y el agua caliente me vendrá bien...
Correcto..., yo también lo haré... por favor no tardes mucho - fue su respuesta a mi comentario.
Aun no me animaba a ahondar mas en lo que sentía. Se que no era momento aún para atiborrarla de preguntas. Ella me diría lo que le sucedía si así lo quisiera, así que no tengo  pretexto para investigar lo que hizo, ni mucho menos para juzgarla... Ella por si  así lo desea... me comentara. De hecho yo tampoco toleraría que estuvieran preguntándome que hago, o que pienso, que me pasa...  o... en fin... tantas cosas...  que no le importan a la gente... solo a mi..
Me desnudé poco a poco y regulé la temperatura del agua. Al sentirla caer sobre mi cuerpo sentí que  de verdad que el agua tibia me haría descansar. Hacía frió afuera y el ambiente húmedo después de la lluvia hacía que se sintiera más. Pasé la esponja de jabón sobre mi cuerpo, y afortunadamente había  unas bolsitas de shampoo   para el pelo y un poco de acondicionador y vaya que mi cabello lo pedía a gritos. Con un largo que llegaba a casi media espalda, solo lo sujetaba en una trenza, para no batallar mucho con él. La piel blanca de mi cuerpo brillaba al contacto del agua y la espuma, me gusta sentirme limpia. Mis piernas son largas y  bien formadas. El hecho de haber practicado gimnasia mucho tiempo, me ayudaba a conservar un buen cuerpo, el que no necesitaba cuidar con dietas, solo había que ser cuidadosa con las comidas. Mi vientre es liso y me encanta  mi ombligo, es mi centro de placer...  y a Luisa le encantaba beber el sudor que, después de cada sesión amorosa, quedaba contenido en él. Mis pechos no son muy grandes, pero con en una areola casi rosa, sobresalen mis pezones que son tan sensibles, solo bastaba un pequeño roce para que se pusieran duros y apetecibles. De cara tampoco soy  fea, ojos de color negro, que aunque insípidos para alguna gente, podían adquirir una profundidad cuando de amar de  trataba. Mi boca, algo grande eso si... Pero Luisa, me decía que eran excelentes para besar. ¿Entonces porqué me engañaste Luisa?..... Nunca entenderé porque. Porqué lo hiciste...
Perdí la noción del tiempo... pensando y pensando en ella. Fue entonces cuando la voz de la chica, apareció del otro lado de la cortina de baño y me dijo..
No te vayas a acabar el agua caliente... que yo también quiero bañarme...
Desperté de súbito de mi sueño, y cerré las llaves. Tomé una de las toallas y me sequé rápidamente...
- Disculpa  dije - se me olvida que ahora tengo  compañía...
- No te  preocupes.. dijo con melancólica voz...  -  Es molesto estar sola... y de repente tener a alguien con quien compartir el agua caliente... Pero solo déjame quedarme esta noche... Ya mañana seguiré mi propio rumbo - y quedó seria después de eso.
Me di cuenta de lo estúpido de mi comentario,  pero ya estaba dicho, así que yo también me callé, no  fuera que dijera mas tonterías  y salí del baño.
De vuelta en la habitación tomé otra toalla para secar mi cabello y dure secándolo un buen rato. Después tome la crema y empecé a hidratar con ella mi piel, y fue cuando  la chica salió del baño, y  observando como intentaba hacer llegar mi mano hasta atrás de mi espalda, se ofreció a ayudarme a encremarla...
- ¿Quieres que te ayude? - me dijo. Vaya con la pregunta... por supuesto que sí, pensé para mis adentros...
- ¿No es una molestia? - no quise parecer desesperada porque lo hiciera..
- Si en algo puedo mitigar mi molesta compañía. - dijo tomado la botella...
- Mira...  Disculpa el comentario anterior, estuvo fuera de lugar... y...
- Esta bien... - dijo sonriendo...  Se veía bellísima  con el conjunto de ropa interior blanca que se había puesto... y el cabello que caía a los costados de su cara...
- Recuéstate  boca abajo... - y colocándose sobre mi cintura empezó a masajear mi espalda...
- Que rico... - dije quedamente. Dejándome envolver por las caricias de sus manos sobre mi piel   En verdad estaba cansada y ese masaje me sabia a gloria... Lo más probable es que la chica... se dedicara a eso porque lo hacía excelentemente.
- ¿En verdad te gusta?.
- ¡Claro...! ... lo haces muy bien...  y mi espalda ya estaba hecha nuda...
¿Llevas conduciendo mucho tiempo?...
Algunos días...
¿Hacia  donde te diriges... ?  
Me sorprendió con la pregunta y para zafarme de dar  una respuesta... solo le dije..
- Creo que yo fui la primera que formulé esa pregunta y aun no me has contestado...
- Solo quiero ir muy lejos del lugar donde me encontraste. No tengo un destino fijo...
- ¿De que estas escapando...? pregunté...
Detuvo el masaje y bajo de mi cintura..... Vaya otro comentario hecho en mal momento.
- Si te lo digo.... Te escandalizarías....
- Nada de lo que digas, puede asustarme....  le dije al mismo momento de voltearme boca arriba y cubrirme con la toalla.
- Independientemente... No considero apropiado decírtelo... - y quedo mutis... y  con la mirada nuevamente perdida...
- Esta bien... si no quieres decirme, no te obligaré a hacerlo... Solo tu sabes que pasa contigo... pero si vamos a seguir juntas por un buen rato... por lo menos hasta que te lleve a donde vayas...  creo que deberían quedar atrás esas faltas de confianza...
- Mira, tienes mucha razón en lo que dices...  Pero......
Ok, ok,.... ¿ Te vas a poner crema?... y le pasé la botella..
Si, gracias..... 
Desde la cama observaba en silencio como ella acariciaba su piel lentamente... tanto. que empecé a fijarme mas de lo que era correcto hacerlo. Pasaba las manos por su vientre y  removiendo un poco sus interiores también acariciaba sus senos y nalgas...  Mi respiración empezó a acelerarse...  y deseaba ser yo quien hidratara ese cuerpo.. Pero como decirle eso a ella. De pronto, como si leyera mi pensamiento, se quedo observándome  por un momento...
- ¿Puedes ponerme crema en la espalda?... si no es mucha molestia. -  Y se acercó a la cama , sentándose en el borde de la misma y recogiendo su cabellera hacia un hombro....
- Claro... - dije tratando de que mi respiración acelerada no delatara la atracción que me hacia sentir por ella.
Puse el liquido entre mis manos y comencé a frotar  sus hombros.  Su espalda también se sentía anudada y eso por el frío y la lluvia de hacia horas. Poco a poco la temperatura del cuerpo fue elevándose y yo sentía unos deseos irremediables de besarla toda. Pasando  mis manos por su cuello, ella giraba su cabeza y cambiaba de posición su cabello.  Su cabello oloroso y su limpio cuello se antojaban a hacer caricias mas profundas. Además que permanecía con los ojos cerrados y se notaba que lo que estaba haciendo yo, era de mucho placer para ella. Seguí con el recorrido de mis manos sobre su piel  y en momentos llegué a rozar sus pechos " sin querer". La respiración de ella fue acelerando y mi excitación subía a la par de ella. Si no hacía nada en ese momento seguramente iba a explotar.  Por lo que aun de espaldas a ella, me acerqué a su hombro derecho y deposité un suave beso sobre él. En verdad no pude controlarme, y baje la intensidad del masaje. Pensé que la chica se molestaría, así que me preparaba para una queja por parte de ella, pero no fue así, al contrario. Al momento del beso ella emitió un leve gemido por lo que supe que le había gustado. Así que me animé a dar otro beso mas profundo. Quise arriesgarme, su actitud me motivaba a seguir.
Nuevamente deposite mis labios sobre su hombro, pero fui subiendo al cuello y como no me detuvo, seguí así. El olor de su cuerpo me volvía loca. Quería vivir un encuentro sexual con ella, a pesar de haberla conocido apenas,  así que coloque mis piernas alrededor de las suyas y seguí besándola. Pasé mis brazos a su pecho y tome cada uno de los senos y empecé a acariciarlos. Sujete sus pezones  entre mis dedos y los pellizcaba despacito  logrando que se pusieran duritos al tacto.  Ella, sin decir palabra tomo una de mis manos y la acercó a su boca, tomó mis dedos índice y medio y  los succionó lentamente, en ese momento sentí que mi vagina lubricaba como nunca antes y ella debió sentirlo porque empezó a mover su cadera para frotarse mas en mí. Desabroché su brasier y quedaron los senos al aire. Fue entonces cuando se volteo y se hincó sobre la alfombra. Tomó mis senos entre sus manos e  inició una sesión de caricias sobre ellos, pero esta vez fueron con su boca. Pasaba  Su lengua de uno a otro en una forma que me excitaba cada vez más. Me fue empujando lentamente hasta quedar recostada en la cama y mi sexo quedó expuesto a ella. Abrió mas mis piernas y con sus dedos empezó  a separar mis labios vaginales , inició un paseo con sus dedos sobre mi abertura, así que poco a poco y con la lubricación desmedida que tenía introdujo lentamente dos de ellos  en mi cueva de placer. Un mete y saca pausado que hacía que perdiera la noción del momento transportada a un cielo de delicias corporales que me hacía sentir. Sin sacar sus dedos de dentro de mí, se acercó a chupar mi clítoris que en ese momento estaba que reventaba, con una succión fuerte sobre él, me provocó un orgasmo fuertísimo y de intensas contracciones.
Vaya, había iniciado el juego sexual, con intenciones de hacerla mía. Solo que ella hábilmente logró que me entregara yo  primero.
Dejo sus dedos en mi hasta que terminaron mis contracciones orgásmicas, y subiendo lentamente por mi vientre, dándome pequeños besos a cada paso. Quedó tendida a mi lado...
- ¿Te gustó? - Preguntó, observándome atenta a mi reacción.
- ¿Bromeas?.....a sido estupendo...  - dije envuelta aun en el cúmulo de sensaciones que no me abandonaban. Sonrió satisfecha y cerro los ojos, tratándose de acomodar mejor  en la cama. Por la rápida laxitud que se apoderó de su cuerpo, me di cuenta de que había quedado dormida. Estaba totalmente cansada y como no, después de tremenda sesión oral que realizó  en mí.
Yo también me acomodé al lado de ella y apagando la  luz, quede dormida en el instante.
El despertar del día siguiente fue realmente espantoso.  Al estirar mi  cuerpo, intentando abrazar a quien me había amado la noche anterior de una manera increíble. , me di cuenta de que no estaba.  Sorprendida me levanté, y solo atine a preguntar en voz alta....¿ Donde estás? . Sentí  de la misma forma, cuando encontré a Luisa con su amante. Es igual el dolor de saberse abandonada o engañada.
Por largos minutos, solo quedé mirando al techo...  veía las formas que el ventilador dejaba marcadas y el zumbido del mismo, era el único acompañante a mi silencio, a mi sorpresa.  Cerraba los ojos por unos momentos y rápidamente me invadía el recuerdo de la noche anterior, sentir sobre mi cuerpo esas caricias ardientes me iban a volver loca si no me levantaba. Así que tomando fuerzas de no se donde, me dirigí al baño y deje correr el agua fría, sin pensarlo dos veces me metí a la ducha y el frío  me calaba hasta los huesos, pero quería entumecer mi cerebro para no pensar nada mas, quería olvidar todo...  quería olvidar la pesadilla de  nuevamente despertar sola...
Fue en la ducha cuando escuche entonces que se abrió la puerta de la habitación. Rápidamente tomé  una toalla  y me envolví en ella.  Algo asustada por no saber quien era, me asomé por la rendija de la puerta que había quedado entreabierta  y volvió de nuevo mi alma al cuerpo al ver a la chica, sentada al borde de la cama.
- ¿Dónde estabas?.
- Salí un momento a comprar cigarros. Disculpa, no quise despertarte.
- La verdad pensaba que te habías marchado.
- Sigues ansiosa por quedarte sola, veo que tendré que recoger mis cosas y dejarte de una vez sola. Tomó su bolsa y se acerco a la puerta.
Caramba, yo seguía con mis comentarios estúpidos.
- No, no te vayas. - dije apresuradamente. Y al acercarme a ella de forma rápida, provoqué que cayera la toalla que rodeaba mi cuerpo. El verme desnuda ante ella, no me importó y sentía como su vista  recorría cada parte de mi cuerpo de la misma forma como una  sensación de deseo carnal  nuevamente me invadían. Quería volver a vivir la experiencia nocturna, así que me acerque a ella y retiré el bolso de sus manos.
No me importa quien sea. No me importa no saber tu nombre, a donde vas o de que escapas. Lo único que quiero es que te quedes a mi lado.
Me acerque de forma tal que mis pechos rozaron los suyos, poniéndose duros al instante. Entonces sentí como sus manos comenzaban a deslizarse por ellos, acariciando mis pezones.
- Gracias por decirme eso, porque yo, sinceramente tampoco me quiero ir de ti. Quizá es loco lo que esta pasando, pero los momentos que he pasado contigo, han sido verdaderamente hermosos y quisiera continuar.
Escuchaba su hermosa voz mientras seguía acariciando mi talle.
- Yo tampoco preguntaré nada. Tampoco me importa saber tu pasado, de donde vienes o a donde vas. Solo deseo quedarme a tu lado. Amarte por siempre. Y ser feliz.
Besó mis labios, en un beso muy profundo y prolongado. Realmente fueron cosas del destino. Y aunque yo no creo mucho en ello. El haberla encontrado en ese momento, en ese lugar y bajo las circunstancias que hayan sido; Eso no importa, estaba allí para mi y  yo para ella.
Ahora estamos juntas. Yo sin recordar mi pasado y conociéndola a ella cada día cada día más.  Porque cuando estoy contigo bella mujer, todo  es mejor.

Autora: Lalita - San
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